Ortopedia y Traumatología VS un Médico del deporte ¿Qué ramas médicas abarcan cada uno de ellos?

Ortopedia y Traumatología VS un Médico del deporte ¿Qué ramas médicas abarcan cada uno de ellos?

La carrera de medicina tiene una duración de aproximadamente 6 o 7 años, posterior a esto los médicos tienen la opción de continuar sus estudios cursando una especialidad médica, las cuales consisten en diferentes ramas y tiempo. Sin embargo, aún muchas personas pueden tener duda de la labor de cada especialista y sus diferencias. Un ejemplo de esto es la confusión entre un ortopedista traumatólogo y un médico del deporte.

Comencemos explicando cada una por separado. La traumatología y ortopedia entra dentro de las especialidades quirúrgicas y se enfoca en el estudio, diagnóstico, y tratamiento de los padecimientos del sistema musculoesquelético tal como las enfermedades congénitas, fracturas, luxaciones, lesiones degenerativas, entre otras. Sus tratamientos pueden ser farmacológicos, con aparatos ortopédicos, o quirúrgicos (artroscopias, reconstrucciones, amputaciones, fijaciones, etc.).

La medicina del deporte como su nombre lo dice, se especializa en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las lesiones provocadas durante la actividad física y la práctica deportiva. También tienen amplio conocimiento del metabolismo de los atletas y de los efectos del ejercicio en el cuerpo. Una de sus principales funciones es brindarles a los deportistas una atención integral y continua para aumentar el desempeño y rendimiento dentro de su disciplina, al igual que como mencionado anteriormente prevenir alguna lesión. Las afecciones de atención más comunes son las tendinopatías, desgarros, esguinces y lesiones articulares, sin embargo el médico del deporte igual ve patología del deportista como alteraciones cardiacas, mal de altura, jetlag, sobre entrenamiento, desbalances musculares, alteraciones de la pisada ergogénicos entre tantas otras cosas.

Estas diferencias en muchos casos se complementan, por ejemplo, un deportista con fractura que requiera cirugía o algún paciente que busque terapias alternativas y menos invasivas.

Si eres deportista y sufriste alguna lesión, lo más recomendable es acudir con un médico del deporte para una revisión personalizada en base al deporte que prácticas para una recuperación pronta y efectiva, manteniendo tu rendimiento deportivo.

Fisioterapeuta de confianza ¿Por qué es importante contar con uno?

La fisioterapia es una disciplina muy esencial en el área de la salud dirigida a la prevención y tratamiento de lesiones y disfunciones del movimiento de nuestro cuerpo con el fin de mantener o restaurar el estado físico del paciente.

¿Entonces cuál es la función de un fisioterapeuta?

El fisioterapeuta es un profesional que se encarga de realizar un plan de terapia y llevar a cabo el tratamiento mediante ejercicio y medios físicos tal como la electroterapia, crioterapia, hidroterapia, entre otras. De igual manera debe de promover y educar hábitos saludables sobre nuestra postura y actividades.

También es importante saber que no todos los fisioterapeutas son iguales, tal como otros profesionales de la salud, los fisioterapeutas también cuentan con diferentes áreas de especialización. Entre ellas se encuentra el fisioterapeuta deportivo, neurológico, respiratorio, geriátrico, y pediátrico.

Dependiendo de nuestras necesidades y diagnóstico es el tipo de fisioterapeuta quien nos atenderá. En la actualidad la fisioterapia es necesaria no solo para tratar alguna molestia o lesión, sino como mencionado anteriormente para la prevención y cuidado de nuestro aparato locomotor.

Un ejemplo es la lumbalgia (dolor de espalda baja) que es un motivo principal de consulta a nivel mundial, usualmente causado por jornadas laborales largas donde la persona está sentada la mayor parte del tiempo; un fisioterapeuta puede ayudar a disminuir el dolor y prevenir futuras lesiones.

En el caso de los deportistas acudir a terapia aún sin presentar ningún daño es recomendable para mejorar su fuerza y flexibilidad articular.

Si necesitas ir a terapia física, ahora ya tienes conocimiento de las funciones de un fisioterapeuta y la importancia de la fisioterapia. Lo siguiente que es necesario saber es porque es importante contar con uno de confianza.

¿Cuáles son los beneficios de tener un fisioterapeuta de base y de confianza?

La primera razón es establecer una buena relación profesional para una mejor comunicación para que el paciente pueda expresar sus preocupaciones y expectativas, el fisioterapeuta conocerá tu historia clínica a detalle y sabrá todas tus necesidades, solo brindará las terapias esenciales para tu recuperación, y tendrás un espacio seguro para tu tratamiento.

Antes de acudir a fisioterapia es primordial acudir a consulta medica para descartar alguna complicación o lesión grave. Dependiendo del diagnóstico en algunas ocasiones se brindará un tratamiento integral junto con el médico y el fisioterapeuta. Si presentas alguna lesión, dolor crónico, dificultad en tu movilidad o algún otro problema muscular acude a revisión.

¿Qué es un tratamiento con células madre y cuándo se indica?

En la actualidad existen diferentes tipos de tratamientos nuevos y alternativos, entre ellos probablemente has escuchado de la terapia con células madre. Las células madre también conocidas como stem cells, son células con la capacidad de convertirse en células especializadas (células musculares, cerebrales, óseas, sanguíneas, etc.) al igual que poder regenerarse y reparar tejidos.

Gracias a su potencial de transformarse en células especificas las células madre se han utilizado para diferentes tipos de terapias. Entre ellas para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, sanguíneas y cardiacas, y dentro de la medicina regenerativa para tratar afecciones del aparato osteoarticular.

Las células madre se inyectan en diferentes sitios alrededor de la lesión y tejido dañado para producir una reacción inflamatoria que estimula la cicatrización local, aumenta la vascularización del tejido, y emite señales de reclutamiento celular, ayudando a los ligamentos, tendones y cartílago articular a sanar.

Este tratamiento se emplea para tratar dolor crónico, enfermedades articulares, y es más recomendable para lesiones graves como desgarros severos, osteoartritis avanzada, y daño a los meniscos en la rodilla. También se indica para buscar los siguientes beneficios: estabilidad articular, frenar o revertir el progreso del daño, mejoría en el movimiento, y en algunos casos intentar evitar la cirugía.

Antes de iniciar el tratamiento se realizará una historia clínica completa y revisión así como estudios complementarios para saber si es candidato al tratamiento. Es indispensable acudir con un médico especialista con experiencia en estos tratamientos, quien indicara si es posible realizarlo y cuantas sesiones de terapias son necesarias. Es un tratamiento seguro y rápido que se puede realizar en consultorio y es ambulatorio, el paciente no se necesita ingresar. Además, que se ha reportado una mejoría del dolor de más del 85%, obviamente los resultados dependen de la edad del paciente, estado de salud en general tipo y grado de lesión.

Si crees que eres candidato para esta terapia no dudes en acudir a consulta médica.

El proceso de la proloterapia desde el diagnostico hasta el tratamiento

El proceso de la proloterapia desde el diagnostico hasta el tratamiento

La proloterapia es un tratamiento mínimamente invasivo que consiste en inyecciones de una solución irritante en alguna zona de lesión o con dolor. La solución genera una reacción inflamatoria local, lo que favorece a la reparación y regeneración del tejido en esa área.

 ¿En qué pacientes se puede realizar la proloterapia?

 La proloterapia se puede emplear en diferentes casos y en diferentes tipos de pacientes, desde niños y adultos. Las causas más frecuentes son en pacientes con dolor articular, lumbalgía (dolor en espalda baja), dolor en cuello, dolor crónico, entre otros.

 Antes del tratamiento es necesario acudir a consulta para revisión y diagnóstico. Es importante una historia clínica para saber los antecedentes del dolor, desde su comienzo, tipo, ubicación, y causa. También es importante saber tratamientos previos para el dolor actual y enfermedades existentes.

Esto se acompaña de un examen físico donde el médico realizara maniobras para evaluar la movilidad y el dolor, esto en algunos casos se complementa con un estudio de imagen, comúnmente el ultrasonido para detectar con exactitud el área lesionada como el músculo o tendón, lo cual también ayudara como guía en el tratamiento.

 Una vez que se decide realizar la proloterapia se cita al paciente en el consultorio médico, es importante recordar que es un tratamiento ambulatorio por lo que la persona puede volver a su domicilio posterior a la terapia. Se recomienda llevar ropa cómoda y que de un fácil acceso al área donde se inyectara.

Como mencionamos anteriormente, la proloterapia consiste en varias inyecciones alrededor del área afectada, la solución irritante usualmente es la dextrosa, pero también se utilizan el PRP, P2G y células madre entre otras. Antes de infiltrar con dicha solución, se coloca anestesia local mediante pequeñas inyecciones en los sitios previamente marcados lo que la hace una terapia poco dolorosa.

 Después de su aplicación el paciente debe esperar una leve molestia e inflamación en el sitio durante las primeras horas que pueden durar de 48 a 72 horas, por lo cual se le solicita reposo durante este periodo.

 Las sesiones necesarias varían dependiendo el diagnóstico y gravedad del dolor, pero usualmente son de 3 a 6 sesiones con un mes de reposo entre ellas. Posterior al tratamiento se ha reportado una mejoría de más del 80%.

Es indispensable acudir con un médico especialista y con experiencia en proloterapia para un tratamiento eficaz y seguro.

Dolor muscular, tipos, origenes y alternativas de tratamiento

Dolor muscular, tipos, origenes y alternativas de tratamiento

El dolor muscular también conocido como mialgias es la afectación de uno o varios de nuestros músculos, usualmente la molestia no es grave y es autolimitada, sin embargo, sigue siendo una causa común de consulta médica.

El dolor muscular crónico afecta a un gran porcentaje de la población, presentándose mayormente en personas que realizan deporte o quienes realizan movimientos constantes en sus trabajos. En el caso de los deportivas, los deportes con más riesgo son el fútbol, basquetbol, artes marciales y atletismo.

 Las mialgias tienen diversas causas, de las más comunes son las lesiones por traumatismos, tensión o sobrecarga. También hay causas ¨no musculares¨, lo que quiere decir que el dolor muscular no está relacionado con el ejercicio o actividades y es secundario a una enfermedad o infección tales como: hipotiroidismo, osteomalacia, déficit de magnesio, piomiositis, lupus, fibromialgia, entre otras miopatías (enfermedades musculares).

 Las lesiones traumáticas más comunes son las contusiones, heridas, desgarros musculares, esguinces, calambres, y agujetas (síndrome de dolor muscular diferido).

 Para una prevención se recomienda mejorar nuestra postura, evitar cargar mucho peso, realizar estiramientos antes de alguna actividad física, y mantenerse hidratado.

 Es importante acudir al médico tras cualquier lesión, especialmente si el dolor es intenso, si hay enrojecimiento en el área, si hay dificultad para el movimiento, presencia de inflamación o de un hematoma.

 El diagnóstico se realiza en consulta con un interrogatorio y una exploración física. Es importante identificar la causa, al igual que el tipo y localización de dolor. El diagnóstico puede ser clínico, pero en algunas ocasiones para complementar se pueden utilizar estudios de imagen como el ultrasonido o resonancia magnética. En caso de sospecha de una causa no musculoesquelética se pueden realizar otros estudios más invasivos.

 El tratamiento dependerá del paciente y el tipo de lesión, en lesiones leves se puede incluir tratamiento farmacológico con un analgésico y reposo, al igual que vendaje y la aplicación de frío/calor. También se pueden agregar masajes musculares para la relajación de musculo y apoyo con el dolor.

En caso de lesiones persistentes o graves se pueden realizar terapias más invasivas como la proloterapia, que por medio de varias inyecciones de una solución irritante crea una reacción inflamatoria que regenera el tejido dañado, favoreciendo la disminución del dolor.

 En presencia de una lesión o dolor muscular se debe acudir al médico para una evaluación completa, de esta manera se puede descartar alguna complicación y brindar un tratamiento oportuno.